El artículo ofrece un reexamen de los principales factores que llevaron al tratado entre la República Mexicana y el Imperio Chino en 1899. Aparte de las negociaciones diplomáticas, que ya han sido exploradas en la literatura científica, el artículo se centra en el impacto de los procesos de modernización que tuvieron lugar en ambos países durante las últimas décadas del siglo XIX. Por un lado, el autor toma en cuenta el debate mexicano sobre la inmigración durante el Porfiriato; por otro lado, pone atención en la búsqueda de paridad diplomática por parte de la dinastía Qing tardía, que se basaba en los esfuerzos por proteger a los nacionales chinos en el extranjero. El artículo aborda el legado del comercio de coolies hacia las Américas y, finalmente, sitúa el primer tratado sino-mexicano en el contexto de la legislación anti-china de los Estados Unidos de la década de 1880 y posteriores.
The article provides a re-examination of the main drivers that led to the treaty between the Mexican Republic and the Chinese Empire in 1899. Apart from diplomatic negotiations, which have already been explored in the scientific literature, the article focuses on the impact of the modernization processes that took place in both countries in the final decades of the XIX century. On the one hand, the author takes into consideration the Mexican debate on immigration during the Porfiriate; on the other, he pays attention to the late Qing quest for diplomatic parity, which built on the efforts to protect Chinese nationals abroad. The article addresses the legacy of the coolie trade to the Americas and finally locates the first Sino-Mexican treaty against the backdrop of the US anti-Chinese legislation of the 1880’s and beyond.
